miércoles, noviembre 24, 2004

Gonzalo

Hoy es uno de esos días en que una no sabe de que color amaneció exactamente; no se bien en que tonalidad emocional debo sintonizar; soy una maraña de confusión y no se si estoy azul o roja porque de pronto encuentro destellos naranjas y amarillos que terminan por hacer presentes los grises.

En el amasijo de colores tengo ganas hablar, de contarles sobre alguien que marca mi vida en todos sus matices; quiero compartir a Gonzalo, ¿Qué quién es Gonzalo?, Gonzalo es un ser espectacular que siempre tiene una broma, una ironía de él o de quien se le atraviese en el camino, es una alma que ilumina, que cuando la conoces no puedes evitar Sonreír.

Es un ser creador, un ser que hace la mejor sopa de fideos del mundo, es quien me enseñó a preparar el chocolate caliente con sabor a canela, quien me dijo que en la vida los sueños son para alcanzarlos, que hay que vivir hoy y no mañana. Es quién con todas las historias de sus viajes y sus amantes me enseñó que el cuerpo es para disfrutarse, para compartirse sin tapujos, sin prisas y con mucho sentido del humor.



Gonzalito tú sabes que el chocolate nunca sabrá tan bueno como en tú mesita de la cocina donde guardamos los secretos, las risas y algunas lágrimas. Sé que no te gusta como cocino y cada vez que preparo algo te escucho burlón detrás de mi diciéndome que tú no vas a probar nada...

También se que te gusta más verme con el pelo recogido y con la boca bien roja, cada vez que me la pinto te oigo decirme que roja se ve mejor y cuando dibujo te oigo reírte de los títulos y contestarme con alguna broma. Que decir de cuando limpio la casa y te escucho en mi cabeza cantando “ni princesa, ni esclava… simplemente mujer…” seguido de una sonora carcajada tuya...

Por todos las marcas de colores que tengo tuyas no te has ido, ni tengo que hablar de ti en pasado; sigues hablándome y tus consejos siguen enseñándome que sea cual sea la tonalidad emocional no hay que dejar de reírse…

Sé que ahora ya no podemos tomar nuestro chocolate en la mesa de tu cocina para resolver ahí mi amasijo de colores, porque te has mudado a un mejor lugar, pero mientras te alcanzo seguiré escuchándote y hablando de ti en presente.

Te quiero Gonz y es un honor tener tus marcas de colores en mi presente…

2 comentarios:

Taz dijo...

Una voz más que se ha ido... una luz por él...

Kika dijo...

No tardaremos en alcanzar a Gonzalo... y mientras siga existiendo en tu presente, presente estará. Casi seis años llevo presenciando un amor que huele a ausencia y en mi cabeza está tan vivo como siempre, con esas manos con las que jamás nadie me ha tocado.
Así queda la sonrisa de Gonzalo en ti. Fuerza.