domingo, enero 09, 2005

Las madres lo saben todo

-Perdiste tu cartera, verdad?
-Claro que no madre! Cómo voy a perder mi cartera?
-Si Pin, la perdiste
-Qué te digo que no!.. o qué? La dejé en tu casa?
-No hija, la perdiste, aquí no está; búscala y ve que la perdiste.
-Que no! (mientras la busco en mi bolsa) No está!... la tienes tú?
-No hija, la tiene Roberto Aguilar en Aurrera Chapultepec!


Perdí el color, sentí terror y obviamente sin dinero y sin carro tuve que salir literalmente corriendo al supermercado a buscar a Roberto Aguilar. Las calles en lugar de acercarme daban la impresión de hacerse más grandes y yo sin un peso en la bolsa… porque TODO mi capital estaba en la cartera, junto con mis identificaciones, tarjetas de crédito y débito… cómo logré poner toda mi seguridad económica en un solo lugar?, cómo perdí todos los documentos que me otorgan existencia, mi IFE, mi licencia! Todo!... en que segundo me descuidé y extravié todo entre las cajas del supermercado? Que miedo!

Entre reproches, preguntas y varios “estupida isis, en qué estabas pensando” que me dediqué en un silencio estruendoso llegué al supermercado. Por supuesto agitada y con la lengua de corbata, pregunté por el Sr. Roberto Aguilar; lo vocearon y un minuto después apareció una cara amable que al ver la descompostura de la mía en un segundo supo para que lo buscaba.

Me llevó a buscar mi cartera y otro joven muy amable me la entregó; la habían guardado en una bolsa de plástico después de apuntar todo lo que encontraron en ella, me pidieron que revisara que todo estuviera correcto, por supuesto no lo hice, hubiera querido porder recompensar de alguna forma la buena voluntad y honestidad que tuvieron recuperando mi cartera y localizándome para que la reclamara, pero mi capital era sólo de 620 pesos y 500 eran parte de la renta de este mes así que no iba yo a entregarles 60 pesos a cada uno como recompensa, de hecho nunca había pasado por una situación así, les di varias veces las gracias y me retiré; más tarde encontré que lo único que estaba en mis posibilidades era gastarme lo que no era de la renta en unas ricas galletas y llevárselas con una nota, además por supuesto de escribir este post porque personas como ellos hacen que una vuelva a creer en los demás.

No todo es karma, de vez en cuando el darma también se asoma, diría mi tía Vicky que entiende de esas cosas mucho mejor que yo.

4 comentarios:

EConde dijo...

Que bueno que todavia quede gente honrada :)

NOlo dijo...

jajaja pues, ya ves, es solo cosa de empezar a confiar unos en otros :p

Divina dijo...

Mi madre no tiene cuenta para dejar mensajes... pero esto fue lo que me mandó a mi mail...

Pin,
!que bueno que las partes más poderosas de tu cuerpo
no las puedes dejar en el supermercado, mi vida.!
Ya me puedo imaginar al individuo del supermercado llamándome.
Sra. creo que es su hija quien nos dejó unas petacas maravillosas sobre el mostrador,
de la sección de frutas y verduras,
y la neta, ya viéndolas bien, pues no quisieramos regresárselas....
Te quiere,
Tu Ma.

Yo tmabién te quiero má!

Piel dijo...

que linda tu ma!!! jajajaja!!
Asi que eres del club de las "Petacas deseables", jajajaja!! si te digo por algo me caes tan bien...

Abrazote mi Divina!!