lunes, diciembre 13, 2004

Soñé que despertaba


Abría los ojos y reconocía mis sábanas y mi edredón, veía mi mesita de noche, la lámpara y la jarra con agua, pero el techo no era el mismo; ahora era mucho más grande, que digo grande, era inmenso y azul. Los ruidos normales de mi calle no estaban; no se escuchaban los autos ni las vecinas gritonas. Me senté sobre la cama y vi que el piso tampoco era el mismo; las horribles losetas habían desaparecido, se habían mezclado con la arena y las olas las cubrían suavemente.

Permanecí quieta, sintiendo el aire tibio y húmedo de la playa, quería bajarme y correr a bañarme pero no podía dejar de contemplarlo; tan azul, tan perfecto.

-¿Cuánto tiempo llevabas despierta?
-No lo sé, pero no importa, podría pasarme la vida despertando así...
-Siempre dijiste que te encantaba el agua... ¿Qué esperas para meterte?
-No lo sé, su perfección me intimida, tengo miedo de perderme dentro y no saber regresar aquí para contemplarlo.
-Nunca has sido cobarde...
-No es cobardía es precaución.
-¿Quieres que vaya contigo?
-No, aun no, quedémonos aquí y déjame verlo un rato más... pero esta vez, déjame verlo en el reflejo de tus ojos para sentir que puedo meterme sin perderme.

5 comentarios:

NOlo dijo...

awww, que gonito :D

EConde dijo...

Lindo post :)

vene dijo...

Me encantó este post. És un sueño bonito con un twsit al final. Me encantaría despertarme en la orilla de la playa todos los dias.

Kika dijo...

El agua, en solitario, causa a veces un miedo en la punta de la nariz, pero si es compartida, refresca el espíritu.
Yo debo vivir cerca del mar, y mantenerme siempre bebiendo agua, a veces creo que puedo secarme.
¡Muchos sueños de estos!

tormentadeletras dijo...

me regalaste 3 minutos de paraiso!!!

amo el mar!!

hermoso!!!